Cada día, cada amanecer, cada anochecer, cada uno de nosotros construimos aquello que se llama patria. Cada uno de los más de 27 millones de peruanos, con distintas formas de pensar y actuar, en costa, sierra y selva; construye nuestro Perú. El agricultor, el profesional, el estudiante forman parte, junto con cada uno de nosotros de esta población encargada de escribir su historia. Esta historia, lamentablemente, con muchos errores y páginas de borrador; hoy lo podemos ver, en cada puesto de periódicos, en cada resumen de titulares de un noticiario o más aún ahora en Internet, donde la comunidad internacional observa y juzga, por un político o militar corrupto, a aquellos que pagamos los errores de la burocracia.
![Machu Picchu near sunset by Moggo at Flickr]()
En esta oportunidad mi propósito no es esperar lo que sucede todos los días; ni mucho menos congestionar con aún más problemas las mentes de cada uno de nosotros. Mi propósito es exponer, alentar, animar a que esta cotidiana situación vaya siendom relegada a un lo que fue, para dar paso a un lo que será, a lo que queremos que sea nuestra nación, pero con una sóla condición: dar todo de nosotros con esfuerzo y sacrificio. El Peruano agotado, resignado, indiferente, ya no debe tener cabida en nuestra actitud. Debemos hacer mucho más de lo que esté a nuestro alcance. Pero te preguntarás : ¿Cómo?. Yo te respondo: Muy simple, uniéndonos, uniéndose.
Es increíble cuánto poder tiene la unión entre las personas, es magnánimo lo que puede lograr, pero también es triste cuando menosprecian su capacidad y eso, desafortunadamente, sucede a diario. Sin embargo debemos ver al mundo con ojos de optimismo, a esta patria con ojos de cambio; de poder iniciarlo, porque el cambio de nuestro país comienza con cada uno de nosotros, con nuestras virtudes por delante, aplicándolas en nosotros, juventud que recuerda tristes episodios de la vida nacional reciente y que no quiere volver a repetir.
El cambio al que nos comprometemos debe también estar basado en tomar en cuenta al otro, al de nuestro lado, a aquel que es tambiém peruano y comprender su situación, sin menospreciarlo cualquiera sea su situación, sino admirándolo y alentándolo a dar todo lo que tiene en pos del futuro, a cuidar del otro menos capaz, menos escuchado antes, pero no por ello olvidado aquí, en esta gran obra que estamos a punto de iniciar.
Hagamos pues una promesa en estas celebraciones por la Independencia del Perú. Yo les invito a que nos independizemos de nuestro egoísmo. Comenzemos a unirnos en pro de nuestro futuro. Recuerda esto siempre, el Perú depende de todos y cada uno de nosotros, el Perú depende de tí.
Comentarios recientes