…Así que decidí cambiar el nombre del blog.
Adrián.SSP,
Más que sobrevivir, vivir,
como siempre, como nunca.
Viviendo como siempre, como nunca.
…Así que decidí cambiar el nombre del blog.
Más que sobrevivir, vivir,
como siempre, como nunca.

El 26 de Agosto último, en el programa Caiga Quien Caiga de Mega Tv de Chile, Mario Kreutzberger, “Don Francisco”, adelantó detalles de lo que será la edición 2007 de la Teletón Chile. Con el slogan “En Cada Paso Estás Tú” y con un nuevo logotipo de la institución se comienza así a “calentar el ambiente” de cara al 30 de Noviembre y 1° de Diciembre próximos, fechas escogidas para llevar a cabo el evento.
El video anterior es un comercial que convoca al país sureño a unirse, una vez más, para acompañar a los niños y jóvenes en los pasos que dan hacia el sueño de culminar su rehabilitación y así poder recuperar en gran parte, o totalmente, sus capacidades motoras.
Con esta muy grata noticia comenzamos a prestar mucha más atención a las diversas teletones latinoamericanas. Esperamos que este año los organizadores de la campaña en Perú realmente brinden al público un evento de gran magnitud, convocatoria y sensibilización, mejorar la fama de la Teletón como evento de ayuda social, mas no como situación de la cual se valen oportunistas para recibir dinero fácil.
Ah, me olvidaba. El de arriba es el nuevo logo de la Teletón.
A pesar de estar ya en el segundo ciclo, hay veces en que soy “cachimbo” de nuevo: llevo este semestre dos cursos que debí llevar el anterior, pero que no pude por tener que pasar Nivelación de Física, que, por cierto, me ha beneficiado mucho. La mayoría de mis amigos ya pasaron estos cursos, y me advierten de lo que viene. “Seminario es demasiado trabajoso, tienes que leer mucho.” Y justo en este ciclo se han juntado más ocasiones de lectura que nunca. Espero organizarme y poder dar lo mejor de mí.
Esta primera semana del 2007-02 ha estado marcada, aparte de los reencuentros, el ver a toda la gente de nuevo, y demás cosas, por temblores, mientras tenía clase en pisos altos. Pero no solo eso, también el animo de ayudar nos movió, y estuvimos organizando las numerosas donaciones que llegaban al estacionamiento. Es bueno el ver que la gente, ante la desgracia ocurrida la semana pasada, se movió y ayudó con lo que pudo. Espero que todas esas donaciones estén llegando a buen recaudo, y no a manos inescrupulosas como las de los funcionarios públicos denunciados la semana pasada.
El horario está un poco desordenado, pero manejable. Más aún si se puede encontrar uno con sus amigos a todas horas, ya que, como nunca, coincidimos para el almuerzo o para conversar. Claro, eso de conversar es por ahora, porque en unos días más la búsqueda y reunión será para estudiar!
Son seis cursos los que llevaré hasta diciembre, y espero que, con ellos, pueda aprender mucho más, y no sólo académicamente, sino también en cada persona que conozca. Cada salón es un mundo de 40 personas, 40 mundos y, en ellos, muchísimas cosas que descubrir, y que decir.
“El Perú es más grande que sus problemas”
Lo dijo Jorge Basadre. Y hoy, más que nunca, sus palabras cobran real sentido.
Vamos Perú, juntos todo es posible.

Aquella tarde del 15 de agosto iba a ver a una amiga para tomar un lonche y conversar en el Wong de San Borja… pasar el tiempo, contarle todo lo que he estado haciendo en estas vacaciones, en fin…
Tomé el bus – la JV – con rumbo a la intersección de las avenidas Javier Prado y Aviación. Me bajo en la vereda del Vértice del Museo de la Nación, cuando escucho a una vendedora ambulante preguntar a un joven “Joven, ha habido terremoto, ¿no?” . No dí mucha importancia a ello, y me apuré a cruzar el puente de la Vía Expresa de la Javier Prado. Tan pronto como llego a la vereda opuesta, al pie del edificio que tiene una gran publicidad de D’onofrio, escucho un ruido como “bruuuuu….”. Pensé “Están cerrando las rejas del edificio…”, cuando de pronto levanto la cabeza y veo a las ventanas vibrar, y con ellas las persianas. De pronto, la tierra comenzó a moverse, y muy fuertemente.
La acera se movía como una ola de mar, no sentía mis piernas, de la rodilla para abajo. Quedé realmente impresionado. Gracias a Dios, a mi costado estaban dos señora y un señor que guardaron la calma, y por las inmediaciones no hubieron tantos gritos como los que se dieron en la Avenida Larco. Atiné a agarrarme de un poste y solo decía “Oh Dios Mío” mientras esperaba que el movimiento cese.
Apenas terminó, cruzé la Aviación como quien va hacia el Plaza Vea de San Borja. Mi amiga me esperaba, y tenía que apurarme por ella… no sabía como iria a reaccionar ante todo esto. Mientras corría hacia el Starbucks de San Borja veía a la gente salir de los bancos, oficinas y otros locales. Una tensión total. La gente desesperada tratando de llamar por celular, sin respuesta.
Quizás la reacción inicial fue demasiado confiada. Sin embargo, conforme vinieron las dos réplicas que nos sorprendieron dentro de Wong, obligándonos a evacuar y obligando también a la tienda a cerrar, y conforme llegaban las informaciones, el ánimo comenzó a decaer. No era un temblorcito cualquiera. Era un terremoto, y las consecuencias eran terribles, como veríamos horas más tarde.
Aquella noche llegué a las 10. Mi familia estuvo muy preocupada, tanto por el terremoto como por las luces que se vieron en gran parte de Lima, las cuales no llegué a ver. Mientras venía a casa con mi tío, recorría la Javier Prado, Pershing, La Marina. Escuchaba en RPP el mensaje, emotivo en el momento, del presidente García. Emotivo también ver y escuchar como, con el pasar de las horas, la cifra de muertos iba aumentando. Emotivo saber que duermes con incertidumbre después de tremenda tragedia, que, mientras duermes, gente sufre en las calles, pobladores lloran y hay personas que comienzan a trabajar sin descanso para controlar y aplacar la situación. Cada vez que escuchaba una noticia trágica me estremecía y le decía a mi hermano, que dormía a mi costado, “150 muertos, Chris, 150 muertos…”. Incertidumbre y miedo, mucho miedo.
Ahora que ha pasado todo, sé que hay gente que ha sufrido mucho más que yo. A todas esas personas, mi apoyo, fuerza y fe. Estos son momentos de reconstrucción. Estos son momentos de ánimo, de ayuda, de saber que hemos superado muchas dificultades, de comprometernos con nuestro país, y, más que nada, con nosotros mismos, porque al ayudar somos más personas, al ayudar, de una manera u otra, encontramos un sentido más a nuestras vidas… sabemos que podemos hacer la diferencia, sabemos que podemos dar lo mejor de nosotros.
Demos lo mejor de nosotros, desde donde estemos. Antes que criticar, actuémos. Antes que polemizar, pensemos en el daño que podemos hacer. Antes que llorar y deprimirnos, tengamos fe en el porvenir. Saldremos adelante.
“Hoy es un nuevo día, Dios está con nosotros” – Escuchado la mañana después del terremoto en un Resumen de la Hora de RPP -
SSP. Siempre se puede.

Hoy sábado la cobertura periodística ha bajado, pero los esfuerzos para recaudar donativos han sido redoblados, así como la respuesta mundial ante estos difíciles momentos. Aquí un recuento de noticias y datos importantes de los principales medios de información nacionales y extranjeros.
Ahora más que nunca, demos lo mejor de nosotros.
Tags Perúblogs terremoto terremoto peru terremoto en peru terremoto-peru
Tags Perúblogs terremoto terremoto peru terremoto en peru terremoto-peru
Comentarios recientes